miércoles, 1 de abril de 2009

Pasión por Johann Sebastian Bach

Atentos, porque la Pasión según san Mateo vuelve al Auditorio Nacional tras ocho años en sus archivos sin interpretarse. Para ello, el experto oboísta y director Paul Goodwin se hará cargo de la obra transmitiendo su experiencia bachiana. Realizó para el sello Cala en 1995 una toma junto a Nancy Argenta, que el sello Brilliant obtuvo para venderla a precio de ganga.


Paul Goodwin, británico haendeliano, que ha recibido todos los reconocimientos por ser un desempolvador de Lotario y Riccardo Primo (con la Kammerorchester Basel), dará su punto de vista histórico al asunto. Miembro de The English Concert y de los London Musical Players, tras estudiar dirección de orquesta en Helsinki con Jorma Panula, dirigió la Academy of Ancient Music y la English Chamber Orchestra, entre otras agrupaciones. Parece que allá donde fuera Christopher Hogwood él iba.

Esta gran pasión, una obra que se debería escribir siempre en mayúsculas, fue definida por Leonard Bernstein como una pieza que no tiene parangón en toda la Historia de la Música. Escribe Paul Henry Lang al respecto que "todo el corazón de Bach, su invención más cálida y su temible habilidad se vertieron en sus Pasiones-oratorios".

Picander fue el libretista titular de J.S. Bach desde 1724 y tras la muerte del príncipe Leopold de Köthen (1728) se pusieron manos a la obra ese mismo otoño. Pero hasta la próxima Cuaresma no sería estrenada en la Iglesia de santo Tomás, de Leipzig. Estamos ante la obra evangélica de carácter luterano de mayor repercusión musical, en la que el Evangelista juega un papel crucial sobre el que se erigen los demás personajes del texto de san Mateo. Jesús ocupa un lugar privilegiado.

Albert Schweitzer lo define a las mil maravillas: "Todos son pequeños detalles, pero los ponemos en evidencia para hacer comprender mejor esta Pasión cuya riqueza desafía cualquier análisis. De una arquitectura simple y grandiosa, profunda de inspiración, enteramente impregnada de misticismo, toda perfumada de poesía de la naturaleza, esta obra sacra donde las sorpresas abundan hasta en los más pequeños detalles y donde el arte de la descripción no se debilita en instante alguno, forma parte de esas obras maestras que por su grandeza exceden a un arte determinado y en las que están representadas todas las artes, arquitectura, poesía y pintura. La Pasión según San Mateo es una suma y una síntesis artística; su grandeza desborda las clasificaciones y categorías admitidas".

El reparto vocal contará con: Suzie LeBlanc (soprano), Hilary Summers (contralto), Daniel Taylor (fantástico contratenor), Rufus Müller (tenor), Markus Schäfer (tenor) Kevin Greenlaw (barítono) y Jonathan Lemalu (bajo-barítono).

Recomendaciones discográficas: las versiones romantizadas de Karl Richter, Peter Schreier y Otto Klemperer (las dos últimas con un elenco vocal de diez) y, las historicistas de Gardiner, Herreweghe, McCreesh y Koopman (por ese orden).

Ya lo saben: 3, 4 y 5 de abril

2 comentarios:

Mari-Matrix dijo...

Que pena la lejanìa para un concierto sublime!!!
Ya contarà usted como fue. Yo me tendrè que conformar con alguna versiòn on-line muy a mi pesar.
No hay muchos momentos musicales que me hagan mantener la piel erizada desde el principio hasta el fin, pero uno de ellos es, sin duda, el "Erbarm Dich Mein, O Herre Gott"... Son minutos q para mì se acercan al Extasis. Serà debido a que Cristo ya estaba cerca del mismo. O, mejor, serìa Bach el q se encontraba al borde del mismo con la composiciòn?
Besos

Javier Vassallo dijo...

Hola Jaime

Al contrario que el lógicamente apenado AcquaDurmanov yo sí pude asistir a la representación de LA PASION (como ves la escribo con mayúsculas)
Como haces mención en tu excelente artículo y como dijo Bernstein... La obra no tiene parangón. Es increíble cómo coros y arias van ilustrando las palabras del evangelista y los emocionantes recitativos de Jesús. Todo se va sucediendo de una manera perfecta. Te sientas en tu butaca y empiezas a escuchar, el primer coro, el evangelista, Jesús, el aria buss und reu. No me gusta abusar del término "sublime", pero aquí estaría justificado usarlo.
Sigues escuchando y cuando crees que es imposible mantener ese nivel de belleza aparece el siguiente coral o un aria que te desarma.
En fin, toda una experiencia. En cuanto a la ejecución de la obra mi opinión es que la orquesta (barroca, por lo tanto reducida a ojos del XXI)estuvo fantástica. Los profesores que acompañaban de pie a los cantantes en los obligatos fueron memorables. El doble coro idem de idem.
En cuanto al elenco vocal...
No sé si es por haber oído tantas veces las versiones maravillosas que hay en el mercado y lo emblemático de la obra, pero yo diría que estuvo bien, pero no perfecto. Por ejemplo, el contratenor, por supuesto desde mi modesto punto de vista, no le dio al Erbarme dich (aria que apasiona a AcquaDurmanov, a ti, a mi y a media humanidad)toda la perfección que esperábamos. La contralto, el tenor y el barítono estuvieron desiguales. Tal vez la que me sonó mejor fue la soprano. Claro que todo esto es subjetivo y personal. No querría que estos comentarios algo negativos den una impresión equivocada. El nivel general fue magnífico y disfrutamos emocionados desde el principio esta obra única.

para despedirme y con tu permiso, sólo querría hacer dos apreciaciones;
1.- Las versiones:
Las que citas son geniales, pero echo en falta una. Bueno, dos. Las dos de Harnoncourt, la antigua y la moderna. Para mi ambas son maravillosas.

2.- Sólo hacer mención a uno de los músicos más encantadores que en el mundo han sido(al menos para mi) Félix Mendelssohn. Fue él quien rescató esta obra del olvido. Así que desde aquí vaya nuestro recuerdo. El otro día oí en radio clásica una pasión que me sonaba rara. Cuando dijeron lo que era resulta que se trataba de un arreglo que hizo Félix cuando la reestrenó. ¿Has oído algo de esa versión?

Y ya sólo depedirme.

Saludos para todos

Javier Vassallo